La Culpa de la NaDa
La culpa es del parecer, no del ser, el ser es en si mismo. El para si es el problema, el ser que esta en contacto todo el tiempo con su conciencia, como espejos enfrentados, dando infinitos reflejos. Así el sistema de la nada que nos abruma, nos da la absoluta razón; la razón que comienza aquí, cuando veo el espantoso y consolador orgullo que nos acecha incesante. Y no podemos explicar como entramos en esta naturaleza aterradora, que nos envuelve, naturaleza corrompida que nos sabe mirar con la vara más juiciosa, y nos da latigazos a cada paso, nos alimenta de perfidia cotidiana, de suplicio diario.
El parecer ser, es el que agobia, como un terrón de sangre que sube por todo el cuerpo, que fluye inminente por el interior de nuestras delgadas venas; el parecer algo en esta nada de todos los días, en este devenir, en esta búsqueda en la que todos buscamos sin saber que perseguimos. Entonces el parecer nos determina, quizá tímidamente, quizá con más fuerza; va moldeando nuestras sonrosadas mejillas, nuestras pupilas arrugadas y cansadas, todos nuestros sueños van tomando formas exquisitas que se dejan manosear por la esencia del parecer.
El ser en si, ahí esta tendido bajo un árbol, recostado al lado del camino, viéndonos pasar; omnipotentes humanos desgreñados, locos audaces, triste melancólicos, enfermos de vicio, enfermos de nada, de todo eso que nos parece, de todo lo que nos alienta a parecer ser, a ser parecido a algo en esta sombra de vida. Sombra que ese crédulo árbol nos da por un rato, solo en la tarde, cuando cae el sol, cuando el crepúsculo abre su inmensa mano negra.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal