CiCloS
Enredada tu respiración, vuelve a penetrarme, de vuelta en mi interior, vacía sus encantos en la arena de mis pulmones. Y ya tus espejos, vibran tímidamente en tu garganta y aprietas tus labios, dormida, llena aún de mis besos secos; que como carne van fustigando tus alaridos de perfección dormida, de sueños descansando en tus parpados, de abismos acostados sobre tu vientre.
Tu respiración confundida en el perfume de tu aliento, queda en blanco, revolcándose en la lenta pesadilla de la brisa quieta. Espacio que aflora en tu pelo, aire que se desmaya como un orgasmo de sangre, pellizcando tu piel con la mirada. Y espero, con los dedos apretando las manos, con mis manos apretándose en tu cuerpo. Espero, acariciando el tiempo que hace tu distancia y va dudando a cada paso de la respiración de tu amor.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Página Principal