lunes, 1 de enero de 2007

Iluminaciones

Cuando todo termine y quede la noche, bañada con el aroma de tu piel; quizá allí podremos ver el río de sangre de tus manos, las esquirlas en el tiempo de tus ojos, la puerta abierta que nos invite al ruido desnudo de tu cuerpo. Quizá en la noche o en lo oscuro es donde nos damos cuenta, cuan solos estamos, cuanto miedo nos da el dolor y como llenamos con sueños todos esos espacios, que retumban entre las chapas oxidadas, perdiéndose como voces tristes, como caprichos que caminan lentos en el horizonte.
Es donde despierta tu ángel, donde vivo, donde mis alas buscan tu falda y mis besos tus deseos de hoy. Todo amor callado para eso fuimos atrapados, para eso tu hambre la cubre mi boca y tus ganas…la ansiedad…. Duplica tu belleza/ embellece tu vuelo/ pero es imposible unir el tiempo con tus manos, unir tu dulzura a mis brazos, dejar de correr, aunque sea una vez en la vida, parar, dejar todo y pararse en tu alma para ver, sentir el latido ciego de tus pulmones en el mar. Ese mar que es la necesidad de no dejarte ir, de comprenderte/furia y mujer que necesito otra vez/ libertad que se escapa otra vez, encendiendo tu sexo de nuevo, buscando en las espumas de tu amor las reliquias de tu sabor, buscando, incesante, las almas que nos van creciendo en las sombras.