martes, 5 de diciembre de 2006

El Hilo de Ariadna

El Hilo de Ariadna

“Quizás la necesidad de manifestarte mi fiesta interior…

pero ante vos me gusta mostrarme como un pequeño animalito feliz…

si, eso, Irene; un pequeño animalito feliz de haber encontrado a su diosa.”(Arlt)

La noche se cierra en el hilo que acaricia suavemente el cuello terso. Su piel erizada por última vez respira indómita, busca las palabras que alguna vez supo decir, lapalabra que alguna vez pensó decir. Pero ya es tarde, sus ojos vuelven a vibrar entre las luces que filtran la persiana, la niebla inunda la habitación, todo deseo queda estancado, yerto en las orillas de un río seco. Todo recuerdo, muerto en las sombras, que van tejiendo mapas inermes, llenos de un agrio sabor, como quien besa en la fría madrugada, la memoria torpemente deshecha……………………………………………………………………………………………………………
Y como iba a saber ella, que ese hilo al cuello era la caricia roja, como podía presentir ese palpito al abrir la puerta, como un laberinto escondido… como esos sueños se van dilapidando, como las flores rotas las manos heridas, las huellas en el corazón ahora helado, pálido el rostro que encuentra la muerte, pálidos los labios acercándose a otros labios tenues y consoladores………………quizá el llanto se va ahogando en la garganta y es posible sentir, es posible creer sentir mas de mil veces lo que nunca se sintió, lo que nunca se animo a sentir, a vivir, a contemplar de ese otro modo. Inverosímil tal vez, fugaz tal vez……………..(pero el hilo sigue allí, tenso apretando las fibras de la piel, adelgazando ferozmente los pocos milagros que quedan ya de vida. Queda una nube, que invade como un dolor todo el espacio…espacio readucido ahora a cenizas ínfimas, sumisas,
) como podía saber, o quizá sabia y era consciente de saber, o de creer en ese hilo que volvería a ella tan quieto como la noche, que ahora esta teñida de rosa , mirandola... como solo ella puede mirar
Infinitas las miradas que se habrán escapado, que huidas por los ojos habrán contemplado, habrán abierto paréntesis inmensos e improbables en la piel de los amantes antes de nacer de nuevo, antes que el sexo………………. Antes de que el sudor invada como una sombra las tinieblas del placer, el abismo incontenible de lo instintivo, de lo natural devenido en cuerpos mojados, impresos unos a otros por marcas quien sabe de que tipo, quien sabe bajo que normas( y aquí la palabra norma es ilegal, es quizás falsa; la palabra tendría que ser juego, pero cuando el sexo lo borra todo, incluso el juego, la palabra norma tiene un sentido casi voyeur)…………………………………………………….
……………………………………………………………………………………………………..El sexo esta allí, henchido, permito todo hasta dejar de latir, hasta robar al amante el hilo que ataba quizá sus pechos quizá sus pies, quizá todo su cuerpo. Entonces darse a la fuga dejando atrás las esquirlas que manchan la cama y esa mirada ahora perdida en la nada, porque al fin allí la muerte es la nada, el resplandor después de la nada, la luz hiriendo los ojos después de la nada, la luz que se pierde ahora en la oscuridad tórrida de la habitación…………… que no es mas que sudor frío, que se empieza a caer a manchones por la sabana, que va penetrando en la tela blanca con su blanco color. Todo es palpitación queriéndose escapar al fin, a la vuelta de la esquina, a un lugar aún mas seguro, a una guarida quizás mas abierta.
/pero la piel todo lo arrastra y lleva consigo su dolor/ pero al fin huir no es mas que correr, la noche vuelve a pisarte los pasos apurados ahora por la muerte, por la sombra de una muerte que intenta también como tu escapar……../ escapar a donde…. Solo ella lo sabe/ solo el hilo que envolvió en penumbras la vida de ella sabe de que vida esta echa esta vida, esta jugada de la vida.
Esta vida jugada en la muerte.

“Su cuerpo desnudo y estrangulado quedo tirado sobre la cama de su hija menor, con toda su intimidad expuesta. Los signos de excesos estaban aquí y allá, tan marcados que hasta permiten especular con relaciones sexuales mantenidas entre mas de dos y en todas sus formas posibles. Saber quien o quienes la abandonaron allí, sin intentar una mínima asistencia, parece hoy un misterio que solo podría develarse a partir de las ultimas horas de la victima.”(Clarín, 3 de diciembre de 2006)