domingo, 11 de mayo de 2008

Razón, perdón y olvido

vas hundiendo los ojos
y tus pies quedan lejanos
gobernando tierras de nadie,
sabanas y alcobas, rastros del olvido
y pieles a desvencijar
caricias frías en la palma de la mano

ácercate

toma mis labios, aprieta con fuerza
la calma llega a la distancia

el recuerdo alivia cielos rotos

el rencor duerme a la deriva

todo aquí es tuyo, tu sombra
espejo de lágrimas opacas
oscuro resplandor

todo aquí se marcha lento

y nos vamos yendo lejos del sol

a otros pies más conformes

a otros ríos más sedientos.